La noticia es
que vuelvo a Pez de Plata. Diez años han pasado desde la publicación de Nueve
semanas (justas-justitas). La verdad es que pensaba que ya no volvería a trabajar
con Jorge Salvador, y no porque nos llevemos mal, sino porque su editorial
tiene muchos pretendientes y pocas plazas.
Así que de
algún modo ha sido una sorpresa, y ahora falta ver qué pasa con ese 7777
que nadie esperaba, y yo menos que nadie, pues supe que estaba escribiendo 4444
en la cuarta página, justo cuando Exla le pregunta a Doj por sus abuelos y la chica
le dice que son kestitas.
Y algo parecido
me pasó con la tercera parte del libro, un libro que se puede entender como libro
articulado en tres partes o como trilogía, 2222, 4444, 7777,
un libro que empezó con un estado de ánimo y termina de forma espontánea,
impensada, es lo que tiene escribir sin esquema, sin red, escribes sin saber
qué va a pasar, y a veces te enteras de lo que estás escribiendo a mitad de la
historia.

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